BRASIL: La demanda de cajas de cartón corrugado crecerá en 2020


La expectativa de crecimiento se basa en la evolución favorable de la economía del vecino país que permite augurar un crecimiento del mercado de cartón corrugado.

¿Será la recuperación económica brasileña esperada para 2020 lo suficientemente fuerte como para promover un aumento en la demanda de cajas y cartón corrugado en el país después de un desempeño frustrante en 2019? La respuesta parece ser que sí, pero con algunas advertencias importantes. Fastmarkets RISI pronostica un crecimiento anual del 1,4% para el PIB brasileño en 2020, después de un aumento estimado de alrededor del 1,1% en 2019.

Los supuestos considerados para esta perspectiva positiva son los siguientes: Se espera que el PIB brasileño se recupere un poco en 2020, gracias a la mayor demanda de los consumidores y el aumento de la inversión privada. 

Las ventas de cajas de cartón corrugado divulgados por la asociación local ABPO (Asociación Brasileña de Cartón Corrugado), anticipamos que el volumen total debería llegar a 3,68 millones de toneladas en 2020, un aumento anual de 2.4% en comparación con el aumento de aproximadamente 1.6% en 2019. El buen desempeño esperado para la comercialización de cartón corrugado está directamente relacionado con la perspectiva positiva para los principales usuarios finales, que también deberían ver un crecimiento en 2020.

La demanda de los consumidores debería crecer en 2020, estimulando así la producción industrial en los segmentos de alimentos y salud. Además, la mayor demanda de los consumidores tiende a contribuir a ventas minoristas y servicios más fuertes.

El consumo interno debería crecer gracias a las bajas tasas de interés y la alta disponibilidad de crédito. Las últimas cifras del IBGE (la oficina nacional de estadísticas de Brasil) y del Banco Central de Brasil apuntan a niveles récord de crédito disponibles para los consumidores. Sin embargo, a pesar de estas altas cifras, se espera que el impacto del aumento de la demanda de los consumidores en la actividad industrial sea menor que en los segmentos minorista y de servicios.

Si bien el desempeño de los sectores como la alimentación y salud, están relacionado principalmente con la demanda del consumidor; los resultados para otros segmentos, como la fabricación de productos químicos, plásticos y caucho, generalmente están vinculados con la actividad industrial. Como resultado, creemos que una mayor demanda interna ciertamente puede ejercer presión al alza sobre la producción industrial, pero es probable que el impacto general sea limitado.

Otro riesgo importante para el escenario de recuperación económica es el alto déficit en Brasil. A pesar de la aprobación de la reforma de las jubilaciones y pensiones en 2019, la proporción del déficit en el PIB sigue siendo alta, y varias otras reformas (por ejemplo, administrativas, tributarias) y recortes de gastos deben llevarse a cabo en el país para revertir la situación. El gobierno apunta a reducir los gastos corrientes y no corrientes, pero esta búsqueda de austeridad podría fallar si no se aprueban las reformas centrales.

En medio de esta elevada deuda pública y de consumo, los inversores y los líderes de la industria siguen siendo cautelosos, limitando la inversión y, por lo tanto, la mejora económica constante en Brasil. La perspectiva para el comercio mundial también es bajista, luego de los efectos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China y otras medidas proteccionistas adoptadas por otras naciones. En un mundo no tan abierto al comercio, las personas evitan correr riesgos e invertir en Brasil podría ser arriesgado.

En resumen, se espera que todos los impulsores de la demanda de cajas y de cartón corrugado mejoren en 2020, lo que podría conducir a un mayor consumo de envases de papel en el país durante el año. Sin embargo, existen algunos riesgos para esta perspectiva, principalmente relacionados con problemas estructurales con la competitividad industrial y la alta deuda pública, que podrían limitar la actividad y el crecimiento de la demanda.

Por: Rafael Barisauskas, Economista para América Latina, trabaja en la oficina de Fastmarkets RISI en San Pablo, Brasil.

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