ENERGÍA

La energía que mueve la Industria


19/01 –  La producción de cartón corrugado requiere un alto consumo de energía, básicamente por el proceso de encolado y la remoción del agua de proceso.

El consumo energético en la industria del cartón es muy significativo y representa unos de los costos más importantes para el sector. La búsqueda de alternativas de ahorro de energía hace que las corrugadoras hayan buscado estructuras más eficientes, acompañados siempre de innovaciones tecnológicas que permitan la reutilización, no solo de materia prima, si no de agua y calor, por ejemplo.

La conformación de que el uso racional y eficiente de energía produce beneficios económicos y ambientales ha estimulado la investigación y métodos para obtener mejores rendimiento en el uso de las fuentes de energía.

Es así como la búsqueda constante de eficiencia en los procesos que consumen energía tiene un carácter estratégico, que potencia la mejora en la productividad de las industrias mediante la reducción de la factura energética y al amparo del desarrollo sostenible.

Según datos del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo, en los Estados Unidos, el sector es el segundo más intensivo en energía, dando cuenta de un 12% del total del uso del sector manufacturero, o cerca del 3% del uso total de energía de ese país.

Los números del instituto VDW, en Alemania indican que los costos generados por las instalaciones de cartón corrugado representan un 2,3% de la facturación promedio.

El Instituto Nacional de Estadística de España (INE), en su Encuesta Industrial de Empresas agrupa al sector en “pasta papelera, papel y cartón” y lo coloca como el tercero en consumo energético con mayor repercusión sobre el gasto, con un 12% de consumo. Siendo la electricidad y el gas los componentes que elevan la factura.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Minas y Energía de Colombia, la industria es intensiva en el uso de agua y energía, con una participación del 4,2% del PIN industrial y 10% de la energía consumida por la industria manufacturera.

Si bien el sector cartonero tienen una participación alta en la factura energética los expertos aseguran que también cuenta con altas posibilidades de ahorro.

Según José Cabrera, Presidente del Instituto de Producción Sostenible de España, esta demanda de consumo puede verse compensada con acciones que pongan a la industria del cartón en línea con los principios de sostenibilidad.

“Los grandes sumideros de CO2 son los océanos y los bosques, pero los que están gestionados. Las explotaciones forestales, plantaciones cuidadas, el árbol en crecimiento fija más carbono” explicó el experto.

La gran oportunidad para la industria está en pregonar la implementación de la economía circular, “en Europa se ha puesto de moda el término, la única novedad que tiene es que se le ha puesto nombre, es tomar el desperdicio y volverlo a utilizar. La industria papelera y cartonera lo ha hecho toda la vida”, dijo Cabrera.

¿Cómo ahorrar?

El ahorro a través de la optimización en el uso de la energía puede darse, según un estudio realizado por Alfons Gnan, director de Desarrollo de Producto de BHS Corrugated, en áreas como la generación de vapor y en el entorno de las instalaciones industriales.

Según el estudio una instalación corrugadora funciona de forma energéticamente más eficiente cuando trabaja a un mayor rendimiento de producción. Los intervalos de parada reducidos también repercuten positivamente. Para ahorrar energía, los grupos de una sola cara (Single Facer) que no estén produciendo deben reducir al menos la presión de vapor generada, durante las paradas prolongadas se recomienda cortar el suministro de vapor.

Durante los últimos años, los sistemas de calentamiento periféricos se han impuesto en la fabricación de corrugados a una y doble cara, pues aumentan la capacidad de producción y por lo tanto disminuyen el consumo de energía.

Otro factor de ahorro potencial en comparación con los sistemas tradicionales caldeados desde el interior es ofrecido por los cilindros ondulados con calefacción periférica, que permiten un mejor abastecimiento de calor y mejor disipación de la condensación.

En cuanto al sistema de vapor y de condensado, el estudio alemán indica que el más rentable es el sistema “estanco o cerrado”. En este sistema, el condensado de retorno se acumula en un recipiente y es retroalimentado a la caldera mediante una bomba de alta presión. Ofrece baja pérdida de calor y de agua, bajo consumo de sustancias químicas, bajo volumen de evacuación de sales y de lodos y una baja tasa de corrosión en el sistema de condensado.

Hacia el futuro se ve a la recuperación del calor como una posibilidad de ahorro. El calor recuperado puede utilizarse, por ejemplo, para la calefacción de la fábrica de bajo costo, para la preparación de agua caliente para la instalación de encolado o para la preparación de agua de suministro. La recomendación para implementar estas mejoras es la de contar con especialistas que puedan diseñar soluciones a la medida de las necesidades particulares.

Fuente: Jason Alvarado Rodríguez para Revista “Corrugando” de Fefco

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