ECONOMÍA

Recesión de Brasil ya amenaza al empleo industrial


22/03 –  La recesión que sufre Brasil impacta en la economía argentina, con una perspectiva nada alentadora, lo que mantiene en alerta a los industriales locales. Un informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU) advierte sobre el impacto “a corto” plazo que puede tener esta situación sobre el empleo industrial, considerando la dependencia de Brasil de sectores con un fuerte entramado pyme.

Principal socio comercial, buena parte de la industria nacional pende de los vaivenes de la economía de Brasil. El freno en el vecino país no es nuevo, pero la máxima tensión política que se vive, complica aún más el panorama.

La industria doméstica exhibe un amesetamiento en los últimos cuatro años, situación que se entiende en buena parte por la dependencia del comercio exterior argentino de Brasil, a donde se destina el 27% de las ventas externas de manufacturas de origen industrial (MOI). “En 2015 las exportaciones MOI hacia Brasil cayeron de manera generalizada (-21%) y 2 de cada 3 dólares que se perdieron por exportaciones ese año correspondieron a dicho destino”, explica el informe del CEU.

Si bien desde el fin del cepo el pasado 17 de diciembre, la suba del dólar supera el 51%, el impacto positivo por el salto del tipo de cambio fue mellado en parte por la suba de precios. “El tipo de cambio real actual está posicionado en un nivel desfavorablemente bajo para la Argentina (similar a los del período 1998-2001), aún luego de la devaluación”, advierte el departamento de análisis económico de la UIA.

En la actualidad el tipo de cambio real está en 1,40 muy por debajo del valor óptimo para la Argentina, en torno a los 2 puntos. Si se estima un tipo de cambio a $ 15, con una inflación que ningún pronóstico privado ubica para fin de año por debajo del 30%, y con la de Brasil en torno a 10%, hacia fin de año el TCR estaría en 1,20. Entonces, si Brasil no aprecia en parte la moneda a fin de año se estará en el mismo nivel del tipo de cambio real que había en diciembre de 2015, que es el mismo nivel de 2001.

“El efecto de la devaluación sobre la competitividad de las pymes es de corto alcance sin ninguna política que apunte a tener un ancla inflacionaria. El tema de las tarifas de energía es un problema grande, no solo para el consumidor final, sino que se traslada a los costos de las empresas y por ende a precios”, explicó a ámbito.com un industrial pyme.

A esto se suma un el estancamiento de más de 5 años del PBI de Brasil, con una caída del 3,6% para 2015 y un retroceso estimado en 2,6% para 2016; situación que es aún más complicada para la actividad industrial, que exhibió una merma de la producción manufacturera del 9,9% en 2015 y se pronostica una contracción en torno al 3,2% para 2016.

Es por eso que el informe alerta que “en el corto plazo aparecen factores que indican que puede convertirse en un riesgo y amenaza para la producción y el empleo local, en particular para las pymes industriales”.

El análisis del CEU explica que el problema de la industria argentina se ve agravado por su importancia en el empleo local, ya que el sector manufacturero es el que genera la mayor parte de empleo privado registrado. “Por ello, la promoción de la industrial es de extrema importancia para el entramado social”, advierte el centro de estudios y focaliza en la necesidad de atender especialmente a las pymes y a las economías regionales.

Ahora bien, dentro de la industria manufacturera, la situación es heterogénea siendo Alimentos, Productos químicos y la cadena Sidero-metalúrgica los segmentos que más empleo generan. Por su parte, algunos segmentos son más sensibles que otros a la situación de Brasil, y la pérdida potencial de puestos de trabajo en ellos puede ser significativa. En este grupo aparecen varios sectores con fuerte entramado pyme, como textil e indumentaria, madera y muebles, edición, productos químicos, vidrio, metalmecánica y también a acero y automotriz, entre otros.

Hay que tener en cuenta que en el contexto recesivo que atraviesa, Brasil está aumentando las exportaciones y disminuyendo las importaciones, algo que se vio en el inicio del año en el intercambio comercial con la Argentina.

Según la consultora abeceb.com, en febrero de 2016 las importaciones argentinas desde Brasil alcanzaron los u$s 1.074 millones, cifra que representó un crecimiento del 11% interanual, en lo que fue la primera suba luego de ocho meses de caída. Por otra parte, las exportaciones al país vecino reportaron ingresos por u$s 617 millones, un 24,2% menor que las observadas un año atrás.

Mientras Brasil siga en recesión será difícil que incremente las compras desde la Argentina. A este panorama complejo para las pymes industriales, se suma un inicio del año en donde el consumo interno, que venía traccionando en los últimos años a la actividad doméstica, a perdido impulso en el inicio de 2016 y mantiene un pronóstico reservado para lo que resta del año.

Por: Guillermo Gammacurta para ambito.com

http://www.ambito.com/noticia.asp?id=831741

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